La sociedad se transforma
perdiendo su forma,
camina sin rumbo
en un no lugar llamado mundo,
donde el tiempo y el espacio
no se conciben ni lento ni despacio.
Dos polos opuestos,
uno de vivos otro de muertos,
de turistas y vagabundos,
de maleantes y trotamundos.
Inseguridad e incerteza,
deseo, consumismo, gasto
y demasiada pobreza.
La
salud es un negocio,
enfermar es algo más que un
ocio.
Precarios nos sentimos,
dudosos vivimos,
en un control permanente
sin poder ejercitar la mente.
Prisiones y matices,
excluidos,
paredes y tapices.
Expresamos y luchamos
pero el poder nos domina,
controla que es la vida.
Capitalismo y globalización
unidos en una sola acción
armas, poder y destrucción.
Incrementar mercados,
descapitalizar poblados.
Universalmente
desunen a la gente.
Arruinan un mundo,
donde la promesa es esperanza,
donde nada ya es profundo.